Porque toda buena historia empieza con un café

por | Abr 13, 2021 | Artículos | 0 Comentarios

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Memorias del Catatumbo y su mágica experiencia en el mundo cafetero

Fuimos Invitados por la Cooperativa de Caficultores del Catatumbo y la Federación Nacional de Cafeteros y queremos compartir esta maravillosa experiencia con nuestros fieles lectores. 

Salimos el día jueves 26 de noviembre del 2020 rumbo al Catatumbo (Norte de Santander) a medio día para llegar a Aguachica (Cesár). En el vuelo fuimos acompañados por el Gerente de Almacafé Octavio Castilla y la embajadora comercial de Taiwán Francisca Chan. Nuestro objetivo: Llevar más oportunidades al Catatumbo cafetero.

Al llegar fuimos recibidos por el Senador José Luis Pérez, uno de los anfitriones de esta labor en la que Caffa se embarcó en búsqueda del mejor café y las mejores historias de impacto social. Al llegar a Ocaña realizamos nuestra primera parada en la Cooperativa y nos tomamos una muy debida taza de café especial.

Iniciamos una mesa redonda de idealización de políticas cafeteras para la región, resaltando las oportunidades y reconociendo que los retos por afrontar los podremos superar por medio de la sostenibilidad y desarrollo. En Caffa Colombia nos alegramos hacer parte de la idealización de nuevas estructuras cafeteras, donde las políticas sociales y productivas son pilares para lograr el bienestar de los cafeteros.

Al finalizar en horas de la noche fuimos conducidos al centro histórico para deleitarnos con una muestra culturar organizada por la Alcaldía de Ocaña para nuestra recepción.

Al día siguiente, viernes 27 de noviembre iniciamos nuestro día de talleres. Desde las 7:00 am nos encontramos en el recién estrenado laboratorio de calidades del Catatumbo, resultado de años de trabajo donde Caffa Colombia impulsó y asesoró el levantamiento de tan importante espacio para la calidad cafetera de la región.

Se recibieron a 10 jóvenes cafeteros, los protagonistas del empalme generacional del campo cafetero, y nuestro catador profesional y director de responsabilidad social Juan Felipe Lozano inició el taller especialmente estructurado para tan idóneos participantes. Nuestros talleres son más que clases, son Caffacitaciones meticulosamente construidas para atender las necesidades e intereses de los cafeteros. En esta oportunidad se dictó el módulo de “Cafés Especiales: Perspectiva Integral del Futuro del Café” en el cual en el transcurso de una jornada intensiva se abordaron temas de Calidad de Café, Agroecología, Sostenibilidad Cafetera, Catación, Barismo y cerramos la jornada con una charla participativa de Derechos Humanos.

Son espacios que cambian la vida, no solo de los cafeteros que venían de municipios rurales a varias horas de viaje por carreteras destapadas y trayectos que solo pueden ser recorridos a pie, sino de nosotros quienes tenemos el privilegio de compartir con jóvenes hambrientos de conocimiento y ansiosos por lograr un impacto en sus comunidades.

Yordy Salazar del municipio de Teorama nos decía: “Creía que el café era solo entregar los bultos al comprador, hoy me doy cuenta que hay mucho más que eso”, Ronal Ramírez del municipio de Sardinata nos agradecía y solo nos pedía: “no dejen de venir, queremos aprender más”. Cada uno de estos jóvenes nos recuerda el por qué hacemos lo que hacemos en Caffa, no es comercializar café especial, es cambiar vidas mientras tomamos café con nuevos amigos.

Al finalizar la jornada nos invitan a salir en la radio regional donde con una muy amena conversación al aroma de café sobre la mesa Juan Felipe comparte a todo el Catatumbo que “el desarrollo cafetero se logrará cuando compartamos nuestra pasión por la calidad del café y la calidad de vida del caficultor, ese es el futuro de la caficultura en Colombia”.

El día sábado 28 de noviembre, iniciamos un nuevo día con el amanecer en Ocaña, tan maravillosos que no se queda sin sorpresas al llenar las calles de aves y mariposas, parece un cuento de García Marqués, pero recordamos que este momento de realismo mágico responde a la exuberante biodiversidad del Catatumbo.

Este era un día muy esperado por los caficultores, este día se evaluarían sus cafés para escoger los mejores de la región, cafés que harán parte de Caffa alrededor de todo el mundo. Entré más de 20 orígenes distintos, más de 20 familias brindando lo mejor de sus fincas, encontramos un café que nos deleitó. Un café cuyo sabor no habíamos sentido jamás, un conjunto de notas y sensaciones que solo se podrían idear en las fantasías de un chef. Encontramos un café con notas a manzana verde bañada en mantequilla de maní cremosa y que se hacía sentir después de cada sorbo con dulzor a papaya. Cada día los cafés especiales nos sorprenden, hoy no fue la excepción.

Nos dirigimos al Coffe Pub La Villa, uno de los aliados y distribuidores Caffa que nos permiten brindar el mejor café especial a toda Colombia. Ese día se capacitaron nuevos baristas que velarán por la calidad en cada taza de café servida. Sabemos que nuestra labor va desde la semilla hasta la taza y por ello no escatimamos en compartir nuestro conocimiento y amor por el café.

En horas de la tarde, abrazados por un clima perfecto de sol y brisa, nos dirigimos a la Alcaldía Municipal.Terminamos el día cenando arepa Ocañera en el hogar del presidente de la Junta de la cooperativa de caficultores. Café, arepa y charlas del futuro rural; con esto nos vamos a descansar tranquilos.

En nuestro último día de esta experiencia inolvidable, madrugamos para dirigirnos a nuestro puerto de regreso. Ensimismados por la profundidad de la experiencia mientras que nos perdíamos en el paisaje de la frontera departamental del Norte de Santander y Cesár no podíamos evitar un sinsabor en nuestros corazones, parte de nosotros se queda en el Catatumbo, pero sin duda parte del Catatumbo se va con nosotros.

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